La competencia de juguetes plásticos, impulsada por el municipio, mutó a un conflicto ecológico. Argumentando la defensa de normas ambientales, opositores exigen frenar la actividad. Agrupación animalista se bajó de la organización
La inédita Carrera de Patitos de Hule, que pretendía lanzar 10 mil juguetes al lago Llanquihue para recaudar fondos, desató una impensada polémica ambiental en Frutillar. A los cuestionamientos ecológicos que obligaron a la agrupación Acción Animalista a restarse del evento, se sumó una ofensiva del ex alcalde Ramón Espinoza, quien solicitó la intervención de la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) para frenar la actividad, informó este jueves diario El Llanquihue.
El evento solidario, programado por el municipio y la Unión Comunal de Adultos Mayores para el 28 de noviembre en el sector del Muelle Costanera, quedó en entredicho tras la alerta por posible contaminación por microplásticos.
Espinoza ingresó un requerimiento dirigido a la jefa regional de la SMA, Ivonne Mansilla, advirtiendo que la cuenca cuenta con una Norma Secundaria de Calidad Ambiental (NSCA) que podría ser vulnerada.
“A diferencia de un río, el lago carece de corrientes unidireccionales, por lo que el viento generará una constante fricción mecánica de estos elementos entre sí y una severa abrasión contra la orilla”, argumentó la ex autoridad.
En el documento, exigió que se evalúe el ingreso del evento al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental y se dicten medidas cautelares preventivas para evitar el desprendimiento de plástico y químicos, criticando además la intención municipal de replicar la cita anualmente.
La presión comunitaria ya había cobrado su primera baja horas antes. Mediante un comunicado, Acción Animalista, entidad que iba a ser beneficiada con los recursos de la carrera para su labor de rescate de mascotas, anunció su retiro definitivo del evento.
“Creemos que el bienestar animal debe ir de la mano con el respeto y cuidado de nuestro entorno”, señalaron desde la agrupación sin fines de lucro en sus redes sociales. Junto con invitar al municipio a explorar alternativas de recaudación que no impacten el ecosistema, lamentaron haber sido blanco de ataques: “Esta actividad ha dado lugar a descalificaciones y expresiones de odio a través de redes sociales hacia nuestros voluntarios. La diferencia de opinión nunca debería convertirse en hostigamiento”.
Antes de la polémica, y durante el lanzamiento original de la iniciativa, el actual alcalde Javier Arismendi había defendido la planificación logística, asegurando que se adoptarían “todas las medidas necesarias para evitar que algún patito quede en el lago o abandonado en la playa”.
Para ello, el jefe comunal había comprometido el apoyo del Club de Pesca y Caza en las labores de barrido y resguardo del cuerpo de agua, medidas que ahora deberán pasar el filtro de la autoridad ambiental.
Sitio:Soychile.cl
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