El maquinista de la nave fue absuelto. El veredicto mixto fue dictado ayer por el Tribunal Oral en lo Penal de Coyhaique. El patrón de lancha fue golpeado y arrojado al mar en Puerto Chacabuco.
El Tribunal Oral en lo Penal (TOP) de Coyhaique decretó ayer un veredicto condenatorio contra uno de los implicados en el crimen de un quellonino, ocurrido en Puerto Chacabuco, Región de Aysén. El otro acusado por este homicidio fue absuelto y recuperó de inmediato su libertad, lo que fue cuestionado por la familia de la víctima que insiste en la autoría de ambos encartados.
La sala presidida por el magistrado Carlos Astudillo acreditó la responsabilidad del sujeto identificado como R.A.D.G. (40) en el ilícito perpetrado el 9 de marzo del 2024 al interior de la lancha Don Carlos II, la cual permanecía fondeada en un centro de cultivo del sector Punta Weste.
Se estableció que el operador de robot submarino agredió a Daniel Andrés Chiguay Chiguay (35), patrón de la nave, y lo arrojó al mar.Asimismo, los sentenciadores determinaron que la prueba solo permitió confirmar que el otro encausado, de iniciales E.H.C.M. (36), propinó golpes a la víctima en el puesto de mando, tras una ingesta de alcohol y drogas.
Sin embargo, la evidencia fue insuficiente para ratificar que el maquinista también intervino en la muerte del isleño, cuyo cuerpo fue hallado 14 días después a 650 metros de la embarcación.
El fiscal de Puerto Aysén, Álex Olivero, invocó una pena de 15 años de presidio mayor en grado medio contra el hoy condenado -le reconoció la atenuante de irreprochable conducta anterior-, la misma pretensión punitiva a la que se adhirió el querellante, Lorenzo Avilés, en representación de la madre del occiso.
Inicialmente, el abogado particular había solicitado presidio perpetuo calificado contra los coimputados, sosteniendo la autoría de ambos en un delito de homicidio calificado, con alevosía y ensañamiento. Incluso, sumó la agravante de ejecutar el ilícito de noche y en despoblado.
En sus alegatos en el juicio, el penalista enfatizó que los encartados “durante dos semanas contaron una versión falsa de que el patrón se había quedado sentado en la cubierta y que en algún momento de la noche cayó al mar sin que nadie lo viera”.
Una teoría que se desvirtuó con esta resolución.La lectura de fallo quedó programa para el 2 de noviembre próximo. Además, al término de la audiencia los jueces levantaron la cautelar de prisión preventiva que cumplía en la cárcel de Ancud el menor de los encartados, quien permaneció 941 días tras las rejas.
La resolución judicial fue criticada por Carolina Mansilla, hermana de la víctima fatal, quien reconoció que se trató de un “juicio difícil”, al no existir testigos presenciales del crimen, solo de contexto u oída, como los cinco tripulantes de la lancha La Aventurera I que estaba fondeada a un costado de la Don Carlos II, quienes fueron formalizados como encubridores en los albores de la indagatoria penal.
“Quedaremos con la duda de qué fue lo que le hicieron a mi hermano, probablemente no lo sabremos jamás. No obstante, sabemos lo complejo que son estos juicios sobre crímenes en el mar”, admitió la joven, añadiendo “sí se comprobó que (los coacusados) no hicieron nada por prestarle ayuda”.
Más allá que los enjuiciados declararon en estrado, su postura fue desvincularse de la agresión y deceso del quellonino. Apuntó Mansilla que “ellos crearon un relato, señalando inicialmente que no vieron nada, pero al aparecer el cuerpo de Andrés empiezan a entregar más información que al comienzo”, pero siempre alejada de la hipótesis dolosa.La pariente del quellonino dijo que por este fallo “estamos viviendo como familiar una situación difícil, no estamos conformes, esperábamos que los dos se mantuvieran en la cárcel, pero los jueces son los que deciden con respecto a las pruebas, las que tampoco eran tan concluyentes”.
Finalmente, la fuente reflexionó que “el caso de mi hermano es uno de muchos asesinatos que ocurren en el mar y que carecen de pruebas. Por eso, hacemos un llamado a la autoridad marítima a exigir más seguridad en las embarcaciones, como contar con cámaras a bordo, para evitar estos problemas, dar más tranquilidad a los tripulantes y hasta evitar que lleguen algunos casos a quedar impunes”.
Sitio:Soychile.cl
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