Tanto funcionarios como usuarios optaron por trasladarse a sectores considerados más seguros, por temor de que la turba lograra “cruzar los muros”.
Los pacientes que estaban en el Centro de Salud Familiar (Cesfam) la mañana del lunes fueron testigos de una escena que difícilmente olvidarán. Al recinto de avenida Real llegó un hombre ensangrentado, que irrumpió de súbito en el recinto asistencial buscando ayuda. Detrás de él venía una turba armada, integrada por hombres y mujeres, que intentaba literalmente cazarlo, lo que generó momentos de tensión y temor entre quienes se encontraban en el establecimiento municipal.
Entre los perseguidores había un individuo que portaba un hacha de mano. Su presencia llamó la atención de quienes presenciaban la situación violenta, ya que inicialmente algunos pensaron que se dirigía a realizar labores domésticas o de trabajo propias de la temporada invernal. Sin embargo, pronto quedó claro que también formaba parte de la turba que seguía al lesionado y que buscaba enfrentarlo por razones que hasta ahora se desconocen
El grupo enardecido y armado, tal como en la Edad Media cuando un ejército asediaba un castillo, llegó hasta las afueras del Cesfam, donde los guardias de seguridad del recinto impidieron firmemente que entraran el recinto. Lograron por la fuerza resguardar la seguridad de funcionarios y pacientes que estaban en el interior. Debido al bloqueo, el grupo se retiró del lugar sin concretar el aparente “ajuste de cuentas” que pretendían realizar con el herido que busco cobijo y asistencia en el Cesfam.
Marta Ríos, vecina de la población Carlos Condell y usuaria del recinto de salud, relató que alrededor de las 9.30 horas escuchó varias detonaciones. “Escuché más de seis detonaciones, que atribuí a disparos de arma de fuego provenientes de las poblaciones que están frente al Cesfam. Al poco rato ingresó una persona con diversos cortes pidiendo ayuda y también una mujer con un bebé. No sé si andaban juntos o no, pero minutos después apareció un grupo bastante violento que intentó ingresar buscando al lesionado”, expresó.
La situación alteró el normal funcionamiento del establecimiento de salud primaria. Tanto funcionarios como usuarios optaron por trasladarse a sectores considerados más seguros, por temor de que la turba lograra “cruzar los muros”.
La directora del Cesfam, Mabel Arroy, solo mencionó “estamos todos bien y tranquilos. Se trató de un hecho aislado”, indicó de forma escueta.
Sitio:Soychile.cl
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