Portada Chile “Volver a Tejer”: Maestras artesanas enseñan a hacer prendas de lana mediante...

“Volver a Tejer”: Maestras artesanas enseñan a hacer prendas de lana mediante tutoriales

44
0

En un video de cuatro minutos, grabado en el sector Milleuco de la comuna de
Panguipulli, Región de Los Ríos, la joven artesana mapuche Tránsita Neculfilo Huisca
(31) enseña el paso a paso para confeccionar, con tres ovillos de lana de oveja, una
abrigadora bufanda en telar mapuche. Su voz es pausada y sus manos, hábiles. El
oficio lo adquirió por herencia familiar y sus primeros trabajos los hizo cuando tenía 12
años.
Tránsita es uno de los tres rostros de la versión 2021 de Volver a Tejer “Grandes
Maestras”, el proyecto social y comercial de INDAP, Tiendas Paris y Fundación Ona
que esta semana puso en el mercado 1.000 packs de hilados. Junto a las premiadas
artesanas Albina Choque Mamani, de Colchane, y Laura Ramos, de Molina,
protagoniza los tutoriales de la campaña, donde enseñan a hacer un gorro y una
bufanda para este invierno, además de un muñeco de zorro culpeo.
“Estoy muy feliz de participar en esta iniciativa, porque es una forma de que más
personas se interesen por este noble oficio textil y a través de él también conozcan
más de nuestra cultura e identidad, del legado de nuestras tejedoras”, dice Tránsita,
quien en 2019 obtuvo el Sello de Artesanía Indígena por su obra Chañuntuko, una
mullida manta que es parte de los aperos de los caballos y que se pone entre el lomo y
la montura del animal.
Su deseo hoy es poder traspasar el kimün (conocimiento) que ha adquirido de otras
düwekafe (tejedoras) a comunidades, agrupaciones y personas que deseen acercarse
a este oficio a través de un taller-escuela propio. Habitualmente hace ruanas para
mujeres y mantas para varones, las que vende en la puerta de su hogar en la
comunidad Juan Necul Milleuco y en ferias.
La joven resalta el creciente interés que existe hoy en la sociedad por volver a lo
ancestral y afirma que el tejido tiene que ver con la salud holística, ya que “al
confeccionar una prenda uno pone su energía en ello y cuando es para otra persona
es bueno hacerlo a partir de un diálogo”.
Las piezas que se presentan en los tutoriales fueron diseñadas a partir del tipo de
prendas que las artesanas confeccionan en su realidad cultural, usando 300 gramos
de lana, herramientas tradicionales y técnicas al alcance de quienes acostumbran
tejer. Así, la maestra aymara Albina Choque Challapa (Sello de Excelencia 2014)
enseña a tejer con palillos y agujetas un gorro malku y Laura Ramos (Sello de
Excelencia 2011 y Premio Unesco 2012) muestra cómo crear un zorro culpeo a palillo
(para ver los tutoriales pinche acá).
De Santo Domingo a Palena
En Volver a Tejer “Grandes Artesanas” participaron 120 artesanas usuarias de INDAP
de la zona centro-sur del país –de Santo Domingo a Palena–, quienes crearon 1.ooo
packs textiles, cada uno con tres ovillos de lana de oveja criolla de 100 gramos,
hilados en huso y rueca, en tonos crudo, gris claro, gris oscuro y tricolor. Estos se
encuentran a la venta en paris.cl y las Tiendas Paris de Alto Las Condes, Parque
Arauco, Costanera Center y Marina Arauco.

Carlos Recondo, director nacional de INDAP, destaca la virtuosa alianza que se ha
construido con Tiendas Paris y Fundación Ona, “que ya lleva ocho versiones y nos ha
permitido ampliar los mercados para que nuestras artesanas puedan vender sus
productos en buenas condiciones, permitiendo que este año los chilenos accedan a
hilados únicos y de gran calidad”.
Este año el objetivo de la iniciativa fue motivar la confección de productos de vestuario
y para el hogar con materia prima 100% local, producida en los predios de las propias
artesanas, las que pertenecen a la Agrupación Santo Vellón, de la Región de
Valparaíso; las cooperativas Valle de Oro y Tejiendo Sueños, de O´Higgins; la
Agrupación Lanin Kuwu y Nieves Calcumil, de Los Ríos, y las agrupaciones Lanas Alto
Palena e Hilanderas de Tenaún, de Los Lagos.
Mónica Córdova es una de las nueve socias de la Cooperativa Valle de Oro, que
participó por primera vez en el proyecto. “Entre todas hicimos 100 ovillos y fue una
experiencia gratificante y un desafío. Trabajamos en casa y luego nos juntábamos al
aire libre, debajo de un parrón, para orillar y pesar. Este trabajo nos ayudó a subir el
ánimo en este tiempo de pandemia”, dice.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí