La sección OS-9 de Carabineros investiga el deceso registrado en una casa del sector Loncotoro, dos días después de la agresión y tras visitar tres centros asistenciales
La tragedia de Bastián Bahamonde Vidal (28 años) comenzó el viernes 24 de abril con una violenta agresión en las calles de Llanquihue, donde una persona -cuya identidad es materia de investigación- lo abordó y lo golpeó violentamente en la cabeza con un objeto contundente, presumiblemente un fierro.
Bahamonde, quien lidiaba con problemas de adicción al alcohol y las drogas, se refugió inicialmente en su hogar, intentando eludir la atención médica que necesitaba. Sin embargo, el dolor y la desorientación motivaron a su padre, un taxista de la zona, trasladarlo el sábado al Hospital de Llanquihue.
Tras ello fue llevado en una ambulancia a la Clínica Puerto Varas, donde le tomaron exámenes (un escáner). Una vez ocurrido ello, volvió en una ambulancia al Hospital de Llanquihue, donde le diagnosticaron fractura de cráneo y un TEC cerrado. Desde allí fue trasladado al Servicio de Urgencia del Hospital de Puerto Montt, donde estuvo esperando atención, retornando por su voluntad a Loncotoro. El domingo 26 de abril fue encontrado sin vida por su padre, tras volver de su trabajo, alrededor de las 19:00 horas.
Según un comunicado oficial del Servicio de Salud del Reloncaví, el joven “no esperó atención, retirándose voluntariamente” desde el Hospital de Puerto Montt. Sin el alta médica, pero con una fractura craneal a cuestas, el afectado regresó a su domicilio en el sector rural de Loncotoro, en la comuna de Llanquihue.
Cerca de las 21:00 horas del domingo, la Fiscalía Local de Puerto Varas tomó conocimiento del hallazgo del cadáver. Al verificarse su deceso, el fiscal subrogante, Pablo Astete, se constituyó en el lugar junto a unidades especializadas.
La investigación quedó a cargo de personal de la Sección OS9 y del Laboratorio de Criminalística (Labocar) de Carabineros. El trabajo investigativo no sólo se centra en el sitio del suceso y el empadronamiento de testigos de la agresión original, sino que en el actuar de los servicios de salud.
Efectivos de OS-9 tomaron declaraciones al personal de turno del Servicio de Urgencia del Hospital de Llanquihue para reconstruir las últimas horas de Bahamonde y entender cómo un paciente con una fractura de cráneo terminó fuera de la red pública de salud.
El fiscal Astete, reconoció que el cuerpo de la víctima mantenía lesiones en la zona de su cabeza, por lo que la necropsia en el Servicio Médico Legal de Puerto Montt, será un factor relevante.
Sitio:Soychile.cl
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